Después de recorrer cientos de kilómetros y llegar a la Plaza de Obradoiro supone un estallido de emociones. Para muchos peregrinos, el viaje es un reto deportivo o una desconexión vital; pero, para otros peregrinos, el motor de viaje es espiritual. Este principal motor es un concepto que ha movido a millones de personas a lo largo de la historia: la indulgencia plenaria.
¿Qué es la indulgencia plenaria? Definición sencilla
La indulgencia plenaria es una gracia que otorga la Iglesia Católica, consiste en la remisión total de la «pena temporal» debida por los pecados que ya han sido perdonados.
Es necesario entender que la indulgencia no es un perdón de los pecados en sí mismo, sino una limpieza de las consecuencias que esos pecados dejan en el alma. Para el creyente, obtenerla significa que, si musiera, no tendría que pasar por el purgatorio, ya que su cuenta espiritual estaría totalmente saneada.
La diferencia entre el perdón de los pecados y la pena temporal

Para que entienda bien, la iglesia distingue entre la culpa y la pena. Cuando alguien comete una falta y se arrepiente a través del sacramento de la confesión, la culpa se elimina. Por otro lado, todo acto negativo genera un desorden en el mundo y en la propia persona que debe ser reparado; esta reparación es lo que se conoce como pena temporal.
La indulgencia plenaria es el regalo que la Iglesia ofrece para «pagar» esos errores, gracias al tesoro de méritos acumulados por Cristo y los santos.
¿Por qué es tan importante para el peregrino?
Antiguamente, el Camino de Santiago ganó fama como ruta de peregrinación importante precisamente por la concesión de estas indulgencias. Para el peregrino medieval, llegar a Santiago no era solo un viaje físico, sino un seguro de vida espiritual.
En la actualidad, el perfil del peregrino ha variado, muchos recorren las rutas por motivos culturales o deportivos. Por otro lado, la indulgencia sigue siendo el corazón del Año Santo Jacobeo.
Diferencia entre indulgencia plenaria y parcial
No todos los «mantenimientos espirituales» son iguales. La iglesia distingue entre dos niveles de limpieza según la profundidad del arrepentimiento:
- La Indulgencia Parcial (La puesta a punto rápida): Elimina una parte de los «pecados» (la pena temporal). Se puede obtener muchas veces al día mediante gestos sencillos, como una breve oración o un acto de caridad.
- La Indulgencia Plenaria: Borra absolutamente toda la pena temporal acumulada. Te deja el alma «pura», lista para continuar sin ninguna carga del pasado. Solo se puede ganar una al día
Requisitos indispensables para ganar la indulgencia plenaria

Ganar la indulgencia no es algo fácil. La iglesias establece cuatro requisitos fundamentales que deben cumplirse para que la gracia sea efectiva. Si fallas algún requisito, la indulgencia suele pasar a ser parcial en lugar de plenaria.
- Confesión sacramental. Debes confesarte, ya sea unos días antes o unos días después de la visita a la Catedral (en un margen de 15 a 20 días).
- Comunión eucarística. Es imprescindible participar en la Eucaristía y recibir la comunión.
- Oración por las intenciones del Papa: Se tiene que rezar una oración (un Padre Nuestro o un Ave María) por las intenciones del Sumo Pontífice, como signo de unión con la Iglesia Universal.
- Exclusión de todo afecto el pecado: Este es el requisito más complicado, pues exige un arrepentimiento sincero y el deseo de no volver a pecar.
Para el caso específico de peregrinar a Santiago, se debe visitar la Catedral y realizar alguna oración. No es obligatorio haber recorrido una distancia mínima para ganar la indulgencia.. A diferencia de la «compostela», que exige 100 km a pie o 200 km.