¿Qué es la Cruz de Ferro y dónde se encuentra?
La Cruz de Ferro es un monumento sencillo, compuesto por un grueso poste de madera de roble de unos cinco metros de altura, coronado en su cima por una replica de una cruz de hierro (la original se encuentra en el Museo de los Caminos de Astorga). Lo más particular de éste monumento, es la inmesa montaña de piedras, conocida como milladoiro, que se ha formado a sus pies a lo largo de los siglos, gracias a las aportaciones de los peregrinos.
Este monumento se encuentra en la provincia de León, marcando la frontera entre la comarca de la Maragatería y la hoya del El Bierzo. Para situarla concretamente, la encontrarás entre las localidades de Foncebadón y Manjarín. La Cruz Ferro se sitúa a una altitud de 1.500 metros sobre el nivel del mar.
Para los peregrinos, este monumento representa el fin de la meseta castellana, y el inicio de el verde de Galicia. Esto significa que ya se supero el ecuador del viaje, y la Plaza del Obradoiro está más cerca
El origen histórico y las leyendas de la Cruz de Ferro

El origen de la Cruz de Ferro está rodeado de leyenda. Antiguamente este paso de montaña ya se utilizó en la época romana para conectar las explotaciones mineras de oro de Las Médulas con el resto de la península.
Se cree que en ese punto, los romanos levantaron un templo o altar dedicado a Mercurio, el dios de los caminos y protector de los viajeros; como consecuencia, los caminantes iban depositando piedras para pedir protección.
En el siglo XI, el obispo Gaucelmo decidió cristianizar este lugar, por el auge de las peregrinaciones. Entonces, colocó un poste de madera con una cruz de hierro en la cima para que sirviese como señalización y faro de fe. Este famoso símbolo era la única referencia visual, cuando la nieve borraba los caminos
Una de las leyendas más famosas, habla de los segadores gallegos del siglo XVIII y XIX. Estos trabajadores cruzaban anualmente a Castillas para la siega. Pero, en su retorno, traían consigo piedras de las tierras castellanas que depositaban en la Cruz de Ferro como agradecimiento por haber terminado la campaña con salud y dinero.
El ritual de la piedra: ¿Por que los peregrinos dejan una piedra?
Lo más interesante que mantiene la Cruz de Ferro es su tradición, es una de las tradiciones espirituales más antiguas y respetadas de la ruta jacobea. Millones de personas de todo el mundo, repiten el mismo patrón año tras año, convirtiendo este lugar en un yacimiento arqueológico vivo de la fe humana.
¿Qué simboliza la piedra en la Cruz de Ferro?
La piedra que el peregrino transporta representa, el peso de sus propios pecados, sus cargas emocionales, sus penas o los arrepentimientos que arrastra en su vida diaria. Cuando se deposita la piedra a los pies del poste de madera, el peregrino libera ese lastre.
Además, la piedra puede llevar el nombre de un ser querido, una promesa familiar o un recuerdo para alguien que no está y no ha podido realizar el camino. De esta forma, la Crus de Ferro se convierte en un monumento colectivo echo de recuerdos, promesas de superación y oraciones mudas.
Tradición paso a paso: Cómo cumplir el ritual correctamente

Para que esta tradición tenga un verdadero sentido, es bueno representar la liturgia que los caminantes han repetido durante la historia. Si quieres cumplir la tradición tienes que seguir estos pasos:
- Selecciona la piedra en el origen. Debes elegir la piedra en tu lugar de nacimiento, en tu casa o en un punto del Camino que haya tenido impacto emocional.
- Transpórtala en tu equipaje. Debe acompañarte fielmente en las etapas, simbolizando el esfuerzo del viaje.
- Aproxímate al milladoiro. Una vez llegado al puerto, tomate un momento para descansar, y acércate a la Cruz de Ferro.
- Colócate de espaldas a la cruz. Saca tu piedra, sostenla en las manos y situate de espaldas al monumento.
- Lanza la piedra y pronuncia la formula: Mientras realizas una oración mental, o simplemente das las gracias, lanza la piedra hacia atrás sobre el monticulo