¿Por qué hay etapas tan duras en el Camino del Norte?
El Camino del Norte es considerado por muchos, como la ruta más exigente físicamente. Este itinerario es un constante sube y baja, te enfrentas a desniveles acumulados que pueden superar los 1.000 metros, con ascensos a montes y descensos pronunciados hacia la costa.
Otro factor importante es el clima. Al ser una ruta cercana al mar, implica que la lluvia, el viento y la niebla son constantes. Por otro lado, la infraestructura es más limitada que en el Camino Francés: hay menos albergues y servicios, y las distancias entre pueblos son mayores.
Etapa de Irún a San Sebastián

La primera etapa del Camino del Norte es una de las más duras. Desde Irún, la ruta asciende al Monte Jaizkibel, un puerto de casi 500 metros de altitud, que exige un esfuerzo importante. Encuentras un ascenso progresivo pero constante, y el terreno es irregular, con senderos y tramos de pista.
El descenso hacia San Sebastián no es simple: la bajada es pronunciada y puede castigar las rodillas. La mayoría de peregrinos recomiendan dividir esta etapa en dos jornadas, durmiendo en el albergue de Pasajes de San Juan y no llegar agotados a San Sebastián.
Etapa de Deba a Markina-Xemein
El ascenso al Monte Calvario, con 600 metros de desnivel, es exigente pero el mayor problema es el terreno: los caminos están embarrados, y las bajadas son resbaladizas y técnicas. La etapa tiene aproximadamente unos 25 kilómetros. La llegada a Merkina-Xemein, con su casco histórico, es un alivio merecido. Es una etapa que requiere estar en buena forma física y llevar calzado adecuado.
Etapa de Gernika a Bilbao
Ascender al Monte Oiz, con sus 1.000 metros de altitud, es un gran desafío, y el descenso posterior a Bilbao es largo y técnico, con tramos de gran pendiente que pueden ser peligrosos con el terreno mojado.
La mayoría de peregrinos optan por dividir esta etapa, durmiendo en el albergue de Lezama o en algunas localidades intermedias, para no afrontar los más de 30 kilómetros de una sola vez.
Etapa de Llanes a Ribadesella
Esta etapa es una de las más largas del Camino del Norte, con más de 30 kilómetros de recorrido. Además, la distancia y el constante sube y baja por los acantilados provocan que sea una jornada exigente. Contiene un terreno variado: playas, acantilados, bosques y prados. La belleza de la zona compensa el esfuerzo invertido.
Etapa de Baamonde a Sobrado dos Monxes

Esta etapa es la transición del Camino del Norte hacia el Camino Francés. Aunque no tiene grandes desniveles, su dificultad se encuentra en la distancia y en el terreno: más de 30 kilómetros con tramos de pista forestal y carretera, y un ascenso final a la meseta de Sobrado.
La recompensa de esta etapa, es el Monasterio de Sobrado dos Monxes, un monasterio cisterciense del siglo XII que ofrece albergue a los peregrinos.
Consejos para superar las etapas más duras del Camino del Norte
Afrontar el Camino del Norte requiere preparación y estratega, sobre todo en algunas etapas. Estos son los consejos más importantes:
- Dividir las etapas en tramos más cortos: Si una etapa es demasiado exigente, divídela en dos jornadas.
- Salir temprano: Madrugar proporciona las horas más frescas del día y asegura una cama en el albergue.
- Hidratación y alimentación: Bebe agua antes de tener sed y come algo cada hora para mantener la energía.
- Escuchar al cuerpo: El dolor es una señal de alarma.
- Transporte de mochilas: Si la etapa es demasiado exigente, puedes contratar un servicio de transporte de mochilas.
- Usar bastones: Los bastones de trekking reducen la carga en las rodillas y ayudan a mantener el equilibrio.