¿Por que es tan importante cuidar la alimentación durante el Camino de Santiago?
Al comenzar el Camino de Santiago tu cuerpo no está acostumbrado a quemas entre 3.000 y 5.000 calorías diarias. Este déficit calórico es el motivo por el que debes cuidar la alimentación durante el Camino de Santiago. Para realizar bien este paso, necesitas proporcionar a tus músculos los nutrientes exactos que necesitan.
También, hay que tener en cuenta que, una mala alimentación puede afectar a la moral; la conocida como «pájara» (hipoglucemia o bajada brusca de azúcar) puede hasta nublarte la mente, provocar mal humor y dejarte sin fuerzas en las piernas.
Además, cuidar la alimentación durante el Camino de Santiago ayuda a prevenir las lesiones, ya que, un músculo mal nutrido y mal hidratado ayuda a la aparición de contracturas, tendinitis y calambres.
El desayuno ideal antes de comenzar la etapa

Antes de empezar la etapa, es necesario ingerir un buen desayuno. Para mantener la energía durante la etapa hasta la siguiente parada, se recomienda apostar por los carbohidratos de asimilación lenta (tostadas integrales o avena) combinados con grasas saludables y proteína: aceite de oliva, tomate, jamón o huevos.
No hagas caso al mito de salir en ayunas y desayunar en el primer pueblo, solo se debe hacer si hay un bar abierto a menos de 5 kilómetros. Si el siguiente servicio está a más distancia, te arriesgas a una buena «pájara».
Que comer durante la etapa y así cuidar la alimentación durante el Camino de Santiago
Lo más importante a la hora de comer mientras se está en movimiento, es no sobrecargar el estómago. Arriesgarse a una digestión pesada, provoca que la sangre no se use en las piernas. Por este motivo, lo más recomendado es hacer pequeñas ingestas de comida cada 45 o 60 minutos, así mantenemos el metabolismo activo y las reservas de glucógeno optimas.
En nuestro equipaje no pueden faltar snacks densos de energía y fáciles de digerir, como el plátano, con alto contenido en potasio que previene los calambres musculares.
Si decides parar para comer algo, la mejor opción, es un bocadillo ligero o una ensalada con algo de fruta; así conseguirás la energía que te falta para terminar el día.
La recuperación después de la etapa: cenar, proteínas y el «Menú del peregrino»
Por supuesto, disfrutar de la cena y de una copa de vino con otros caminantes es parte de la magia del Camino. Solo recuerda que el alcohol deshidrata, así que prioriza siempre el agua para asegurar una buena recuperación de cara a la etapa del día siguiente.
Al terminar la etapa y llegar al albergue, es necesario reparar el daño muscular sufrido durante el día. El «Menú del Peregrino» es la mejor opción:
- Primer plato de carbohidratos (pasta, arroz o legumbres) y así reponer energía.
- Segundo plato de proteína (pollo, pescado o huevos)para los músculos.
Lo más común, es disfrutar la cena y una copa de vino con los demás peregrinos, pero, recuerda que el alcohol deshidrata, así que prioriza el agua para una buena recuperación.
Hidratación: La regla de oro para cuidar la alimentación durante el Camino de Santiago

Uno de los mayores errores del peregrino es esperar a tener sed para beber, la regla básica es dar pequeños sorbos cada 15 o 20 minutos. Además, recuerda que el agua solo no basta, al sudar pierdes sales minerales, asique acostúmbrate a llevar bebida isotónica o añadir pastillas de electrolitos a tu bidón.
Además, la planificación es importante. En etapas por la meseta castellana o los Monegros las fuentes de agua escasean. Procura salir del albergue con 1,5 o 2 litros y rellena los bidones en cada bar o fuente segura que cruces.
Cuidados especiales para el Camino de Santiago en Bicicleta
El «bicigrino» se enfrenta a un mayor desgaste sobre la bicicleta, ya que vacía tus depósitos de energía mucho más rápido, provocando que la «pájara» aparezca con mas probabilidad. Para evitar esta situación, no pares cada vez que quieras comer: lleva barritas energéticas, geles o fruta y da pequeños bocados en movimiento, concretamente antes de grandes subidas.
Al terminar la etapa, procura recuperarte lo máximo que puedas. En los primeros 45 minutos después de bajarte del sillín, toma lácteos con proteínas, un batido o algo de fruta. Esta situación marcará la diferencia en la recuperación de las piernas.