El Apóstol Santiago: Quién fue, el misterio de su sepulcro y el origen del mito

El Apóstol Santiago: Quién fue, el misterio de su sepulcro y el origen del mito

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¿Quién fue el Apóstol Santiago?

Santiago el Mayor fue uno de los doce apóstoles elegidos por Jesús de Nazaret. Nacido en Galilea, era hijo de Zebedeo y Salomé, y hermano de Juan el Evangelista. Los evangelios describen a Santiago como un hombre apasionado y vehemente, una personalidad de acción directa que le valió el sobrenombre de boanerges, que se traduce como «Hijo del Trueno«.

Tras la muerte de Jesús, los apóstoles se repartieron las regiones del mundo conocido para expandir el mensaje evangélico. Al Apóstol Santiago le correspondía los territorios de Hispania, la provincia romana que ocupaba la península ibérica. Santiago navegó hacia Occidente y recorrió calzadas romanas predicando el cristianismo.

A la vuelta a Jerusalén en el año 44 d.C., el temperamento de Santiago chocó con las autoridades del Templo. Como consecuencia, el rey Herodes Agripa I ordenó su detención, condenándolo a morir por decapitación con una espada. De esta forma, Santiago se convirtió en el primer apóstol martirizado por su fe dentro de la historia de la Iglesia, un desenlace que supuso el punto de partida de un misterioso viaje de retorno hacia el atlántico.

La Traslatio: El viaje místico del cuerpo del Apóstol Santiago

El Apóstol Santiago

La muerte del Apóstol Santiago dio paso a uno de los relatos más importantes de la época medieval cristiana: la Traslatio (el traslado del cuerpo). Antes el temor de que los restos de Santiago fueran profanados en Jerusalén, dos de sus discípulos más fieles, Teodoro y Atanasio, se llevaron el cadáver decapitado a escondidas durante la noche. Después, trasladaron el cuerpo hasta el puerto de Jaffa, donde embarcaron en una barca de piedra sin timón o velas, que era guiada por ángeles.

La embarcación surco el atlántico, pasando por las costas de Portugal y adentrándose en la ría de Arousa, navegando por el cauce del río Ulla hasta encallar de forma definitiva en el puerto fluvial de Iria Flavia (la actual localidad de Padrón).

El desembarco en Galicia estuvo lleno de peligros, que pusieron a prueba la fe de los discípulos. El territorio estaba gobernado por la Reina Lupa, una pagana que intentó engañar a los cristianos enviándolos al Monte Pico Sacro para que domaran uno bueyes que debían tirar del carro que transportaría el ataúd. La leyenda dice, que al formar la señal de la cruz, los toros se amansaron de forma milagrosa, conmoviendo el corazón de la Reina, que se convertiría al cristianismo, cediendo sus dominios en el bosque Libredón para enterrar al Apóstol en un sepulcro oculto de piedra.

¿Cómo se descubrió el sepulcro del Apóstol Santiago? El milagro de las estrellas

El descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago se produjo en el primer tercio del siglo IX en mitad de un bosque. Un hermitaño llamado Pelayo comenzó a observar continuamente unos extraños e intensos resplandores luminosos que se situaban sobre una colina.

Intrigado por la luces y los cantos celestiales, Pelayo pone en conocimiento de estos hechos a la máxima autoridad eclesiástica: el obispo Teodomiro de Iria Flavia. El obispo ordenó limpiar la vegetación y organizar una excavación formal. Encontraron un pequeño mausoleo romano de piedra que contenía en su interior tres tumbas, la del Apóstol Santiago y la de dos de sus discípulos más fieles.

El obispo Teodomiro bautizó el lugar como Campus Stellae (el campo de las estrellas), una expresión en latín, que evoluciono hasta moldear la palabra: Compostela.

¿Cuándo se descubrió la tumba del Apóstol Santiago? Las fechas clave

Determinar el momento cronológico exacto es un reto muy complejo. Sin embargo, el consenso de las investigaciones científicas sitúa el hallazgo de la tumba en el año 813 d.C., bajo el pontificado del Papa León III.

El descubrimiento surgió en un momento crítico y estratégico para la supervivencia de los reinos cristianos del norte. El monarca del territorio era el rey asturiano Alfonso II el Casto, quien lideraba la resistencia frente al avance de los ejércitos musulmanes.

A partir de ese año del siglo IX, la figura del Apóstol Santiago fue adoptada por el Reino de Asturias. La humilde villa gallega comenzó a figurar en los mapas de las principales abadías europeas, destacando una oleada de visitas que transformaría la fisionomía del norte de España.

De sepulcro oculto a imponente basílica: La evolución del altar jacobeo

El Apóstol Santiago

El increíble cambio del lugar del hallazgo desde un humilde enterramiento romano, hasta convertirse en el imponente templo barroco que hoy acoge a miles de peregrinos.

La humilde iglesia de piedra y barro mandada construir por el Reino de Asturias

Tras la verificación de los restos del Apóstol, el rey Alfonso II el Casto ordenó levantar una humilde iglesia de piedra y barro, directamente sobre las ruinas del mausoleo romano primitivo. Unas decadas después, el monarca Alfonso III el Magno construyó un templo de mayores dimensiones de estilo mozárabe, la cual fue saqueada y vandalizada en el año 997 d.C. por las tropas del caudillo musulmán Almanzor, quien respetó el sepulcro.

La consagración de la gran catedral barroca y el Pórtico de la Gloria

La construcción de la catedral comenzó a gestarse en el año 1075, bajo el reinado de Alfonso VI y el impulso del arzobispo Diego. Se inició la construcción de una catedral de planta de cruz latina y estilo románico puro, terminada en el siglo XII con la instalación del magistral Pórtico de la Gloria labrado por el Maestro Mateo. Con la fama de la arquitectura contrarreformista de los siglo XVII y XVIII, el templo cubrió su estructura románica con una impotente fachada barroca del Obradoiro.

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Escrito por dfyjbg_bk

Apasionado del Camino de Santiago y ciclista de corazón. Compartiendo experiencias y consejos para tu aventura.

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