¿Qué era la Orden de los Templarios?
La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, conocida como la Orden del Temple, se fundó en Jerusalén en 1118 por un grupo de caballeros franceses liderado por Hugo de Payns. el principal objetivo era proteger a los peregrinos que viajaban a Tierra Santa.
Los templarios combinaban la vida monástica con la lucha armada. Hacían votos de pobreza, castidad y obediencia, pero también empuñaban la espada en defensa de la fe. Con el paso del tiempo, acumularon una enorme riqueza y se convirtieron en banqueros de la nobleza europea.
A la península, los templarios llegaron en el siglo XII, participando en la Reconquista y estableciendo encomiendas en los reinos de Aragón, Castilla, León y Portugal. Su presencia fue importante en la protección de los caminos de peregrinación.
La llegada de la Orden de los Templarios al Camino de Santiago

La Orden de los Templarios en el Camino de Santiago estuvo relacionada a la Reconquista y a la necesidad de proteger las rutas de peregrinación. Cuándo los reinos cristiano avanzaban hacia el sur, las órdenes militares recibían tierras y castillos a cambio de su ayuda militar. Los templarios establecieron sus puntos estratégicos del Camino Frances, en las zonas de mayor peligro.
La primera encomienda fue la de Ponferrada, donde construyeron un castillo que dominaba el paso hacia Galicia. También tuvieron presencia en otros puntos importantes como Puente la Reina. Su llegada coincidió con el auge de las peregrinaciones, y su trabajo fue imprescindible para garantizar la seguridad de los caminos.
Funciones de la Orden de los Templarios en el Camino de Santiago
La Orden de los Templarios desarrollaron múltiples funciones en el Camino de Santiago, estas eran las principales:
- Protección de los peregrinos: Escoltando a los peregrinos en los tramos más peligrosos.
- Vigilancia de los caminos.
- Gestión de hospitales y albergues: Atendiendo a peregrinos enfermos o cansados.
- Custodia de castillos y fortalezas: Defendiendo los puntos estratégicos del Camino y garantizando el control del territorio.
- Administración de bienes y donaciones.
- Cobro de portazgos y peajes: Controlaban el paso por puentes y caminos, cobrando impuestos.
Encomiendas y castillos de la Orden de los Templarios en el Camino de Santiago
La Orden de los Templarios en el Camino de Santiago levantaron encomiendas y castillos a lo largo de todo el Camino Francés. Estos son los principales en la ruta:
- Castillos de los Templarios de Ponferrada: La fortaleza más emblemática de la Orden de los Templarios en el Camino de Santiago. Construida en el siglo XII, dominaba el paso hacia Galicia. Hoy se considera uno de los castillos mejor conservados de España.
- Encomienda de Puente la Reina: Las templarios controlaban el paso por el Río Arga y la ruta que unía los caminos navarro y aragonés. La presencia de la Orden De los Templarios garantizaba la seguridad de los peregrinos.
- Encomienda de Villalcázar de Sirga: Se encuentra en Palencia, y fue considerado un importante centro templario en el Camino Francés. Su principal edificio fue la iglesia de Santa María la Blanca.
- Encomienda de Carrión de los Condes: En la localidad palentina, los templarios gestionaban un hospital de peregrinos.
El misterio y las leyendas de la Orden de los Templarios en el Camino de Santiago

La Orden de los Templarios ha generado una gran cantidad de leyendas, desde la custodia del Santo Grial hasta la protección de secretos ocultos en las rutas jacobeas.
Una de las leyendas más populares es la que vincula a los templarios con el Santo Grial. Según esta leyenda, los templarios habrían custodiado el cáliz sagrado y lo habrían escondido en algún lugar del Camino, posiblemente en el Castillo de Ponferrada o en alguna encomienda secreta.
También es común escuchar, que los templarios dejaron marcas y símbolos en las iglesias y castillos del Camino, que formarían un código oculto que solo ellos podían descifrar. Aunque no hay pruebas, lo cierto es que la simbología templaria está presente en muchos edificios de la ruta.
La caída y el legado de la Orden de los Templarios en el Camino de Santiago
En 1307, el rey Felipe IV de Francia ordeno la detención de todos los miembros de la Orden de los Templarios, acusándolos de herejía, idolatría y prácticas sacrílegas. El proceso finalizó en 1312 con la disolución de la Orden por el papa Clemente V.
En el Camino de Santiago, la desaparición de la Orden de los Templarios supuso un gran golpe para la seguridad del Camino. Sus bienes pasaron a manos de otras órdenes, y muchos castillos y encomiendas fueron abandonados o reconvertidos.