¿Qué es la Ruta del Císter?
La Ruta del Císter es un itinerario (GR-175) que conecta los tres grandes monasterios cirtercienses de Cataluña: Santes Creus, Poblet y Vallbona de les Monges. El trazado discurre por las comarcas tarraconenses del Alt Camp y la Conca de Barberà, y la comarca leridana del Urgell.
Es una ruta que se puede hacer tanto a pie como en bicicleta, está perfectamente señalizada con las características marcas blancas y rojas de los senderos GR. Para los ciclistas, existe la ventaja de que el itinerario cuenta con variantes ciclables, diseñadas para evitar los tramos de sendero más técnicos.
¿Cuál es el origen histórico de la Ruta del Císter?

El origen de este territorio se remonta al siglo XII, momento en el que la orden del Císter comenzó su expansión por la Península Ibérica. Los condes catalanes y los reyes de la Corona de Aragón financiaron la construcción de estos monasterios con un objetivo: asentar el cristianismo en la región y repoblar unos territorios que acababan de ser reconquistados.
La creación de la ruta turística es más reciente, nació en el año 1989 como iniciativa para enlazar estar tres joyas maravillosas y reavivar la economía de los pequeños municipios rurales. Años después, en 1998, el trazado se oficializó como el sendero de gran recorrido GR-175.
Trazado, distancias y kilómetros: ¿De dónde y por dónde pasa la Ruta del Císter?
La Ruta del Císter crea un triangulo de aproximadamente 105 kilómetros. Como nos encontramos con una ruta completamente circular, puedes comenzarla y terminarla en el punto que mejor te convenga, aunque lo normal es iniciare la marcha en la villa amurallada de Montblanc o en el monasterio de Santes Creus.
Si quieres realizar el camino andando, se recomiendas dividir el trazado en 4 o 5 jornadas. Si eres ciclista, puedes completar la vuelta en un fin de semana (2 o 3 etapas).
Para diseñar tu propia hoja de ruta, aquí tienes las 4 etapas clásicas:
- Etapa 1: Monasterio de Santes Creus – Montblanc (25,5 km)
- Etapa 2: Montblanc – Monasterio de Poblet – Vallbona de les Monges (26 km)
- Etapa 3: Monasterio de Vallbona de les Monges – Rocafort de Queralt (23,5 km)
- Etapa 4: Rocafort de Queralt – Monasterio de Santes Creus (30 km)
¿Cómo son las infraestructuras y los albergues en la Ruta del Císter?
En la Ruta del Císter dependerás exclusivamente de alojamientos privados. Como los pueblos son pequeños y las plazas escasean, es recomendable reservar con antelación.
Una gran ventaja de esta ruta, es que puedes dormir en las hospederías de los monasterios de Poblet y Vallbona de les Monges. Hablando de servicios, encontrarás pueblos de forma frecuente para comprar comida y llenar los bidones de agua en fuentes y tiendas locales.
Lugares y monumentos de la Ruta del Císter
La Ruta del Císter destaca por ser un recorrido con un inmenso patrimonio arquitectónico. Lo más destacado del trayecto es la famosa triada de monasterios que da nombre a la ruta:
- Monasterio de Santa María de Poblet: El monasterio cisterciense habitado más grande de Europa, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Destacamos su imponente iglesia, el claustro y el panteón real donde descansaban los monarcas de la Corona de Aragón.
- Monasterio de Santes Creus: Es el único de los tres que ya no alberga vida monástica. Esto permite a los turistas explorar sin restricciones de espacios que normalmente están cerrados, como el claustro gótico y los dormitorios de los monjes.
- Monasterio de Vallbona de les Monges: Monasterio femenino que ha estado habitado durante más de 800 años. Fusiona a la perfección la arquitectura románica y gótica.
Aparte de esta triada de monasterios, la ruta te proporciona otros monumentos:
- La villa amurallada de Montblanc: Villa con su recinto medieval, perfectamente conservado. La leyenda popular catalana sitúa la famosa batalla en la que Sant Jordi derrotó al dragón.
- Las «Catedrales del Vino»: Durante las diferentes etapas pasarás por espectaculares bodegas, como la de Rocafort de Queralt, diseñada por un discípulo de Gaudí.