¿Qué comían los peregrinos en la Edad Media?
La raíces de la gastronomía del Camino de Santiago surgen en la Edad Media. En esta época, los peregrinos no contaban con la variedad alimenticia que hay en la actualidad, pero sus dietas estaban adaptadas a las largas caminatas y a los recursos disponibles de cada zona. Comer era una necesidad, pero también un acto social y espiritual que se compartía en albergues y monasterios.
El caldo de peregrinos o sopa boba: el alimento cotidiano
La sopa boba era el plato más común en los hospitales de peregrinos. Consistía en un caldo espeso hecho con pan duro, agua, verduras y, solamente a veces, algo de carne o grasa. Los hospitaleros repartían el plato a los peregrinos que llegaban de la dura etapa, de ahí viene su nombre: «sopa boba» por que se daba «por amor de Dios».
Pan, queso y vino: la base de la dieta medieval
El pan eras el alimento más consumido entre peregrinos, se transportaba en la mochila y se mojaba en vino o en la sopa para ablandarlo. El queso, concretamente el de oveja o cabra, era una fuente de proteínas que se conservaba sin problema durante varios días.
Por otro lado, el vino, no solo acompañaba las comidas, sino que consistía en una forma segura de hidratarse, ya que el agua no siempre era potable.
Platos principales del Camino de Santiago

Los platos principales del Camino de Santiago son muy variados, cada región ha desarrollado platos que han acompañado a los peregrinos durante siglos.
Pulpo a feira: el rey de la gastronomía gallega
El pulpo a feira es el plato más popular de Galicia. Se cocina en una olla de cobre, se corta con tijeras y se sirve sobre los cachelos (patatas cocidas) con aceite de oliva, pimentón dulce o picante y sal gorda. Este plato lo encontrarás en cualquier parte de Galicia, pero es muy famoso en Melide (Camino Francés) y en Ourense (Vía de la Plata).
Caldo gallego: el reconfortante plto de cuchara
El caldo gallego consiste en la sopa tradicional de Galicia. Esta hecha con grelos (hojas de nabo), patatas, alubias blancas y, a veces, huesos de cerdo o lacón. Es un plato contundente, que en los días de invierno se agradece. Se encuentra en cualquier restaurante gallego, aunque especialmente en las zonas rurales del Camino Francés y del Camino del Norte.
Empanada gallega: el tentempié perfecto para la mochila
La empanada gallega se puede decir que es una masa rellena de atún, bacalao, carne o vegetales. Es un picoteo ideal para llevar en la mochila y comer durante la etapa. La puedes encontrar en cualquier panadería de Galicia, pero las más famosas son las de Allariz (Ourense) y las de la zona de Mondoñedo (Caminos del Norte).
Bacalao ajoarriero: tradición de los arrieros
El bacalao ajoarriero es un plato típico de la zona de León y de la Vía de la Plata. Está elaborado con bacalao desmigado, pan, ajo, aceite de oliva y pimentón. El origen de este plato se encuentra en los arrieros, que transportaban mercancías y necesitaban platos que se conservaran sin problemas. Se encuentra en restaurantes de León, Astorga y en las rutas que atraviesan Castilla y León.
Cocido maragato: el contundente plato leonés
El cocido maragato es originario de la comarca de la Maragatería (León), se sirve al revés que otros cocidos: primero las carnes, luego los garbanzos y por ultimo la sopa. Se recomienda probar en Astorga y en pueblos cercanos. No es un plato ligero, pero después de un largo día, es ideal.
Fabada asturiana: energía para el Camino del Norte
La fabada asturiana es el plato más famoso del Camino del Norte, está formado con fabes (alubias asturianas), compango (chorizo, morcilla y lacón) y azafrán. Encontrarás el plato en cualquier restaurante de Asturias, concretamente en localidades como Avilés, Gijón o VIllaviciosa.
Caldo verde: la sopa del Camino Portugués
El Caldo verde es una sopa tradicional de Portugal. Contiene patatas, cebolla, ajo y, hojas de grelos o berza troceadas en tiras finas. Consiste en un plato caliente y nutritivo, ideal para empezar el día. Se puede encontrar en cualquier restaurante portugués, pero especialmente en las zonas cercanas del río Miño y en las ciudades de Valença y Tui.
Postres y dulces del Camino de Santiago

Tarta de Santiago: el postre más conocido
La tarta de Santiago es el postre más famoso de Galicia. Se elabora con almendra molida, huevo, azúcar y limón, y se decora con azúcar glas dibujando la cruz de Santiago. Contiene una textura jugosa y un sabor suave que la convierte en el mejor final de cualquier comida.
Melindres y ricos de Melide: dulces con historia
Los melindres son un tipo de bizcocho alargado, que se deshace en la boca, muy populares en Melide. Por otro lado, los ricos son más esponjosos y se parecen a un pequeño pan de leche. Ambas opciones son perfectas para acompañar el café o el vino dulce.
Bizcochos de Samos: tradición monástica
El monasterio de Samos, en Lugo, es famosos por sus bizcochos. Los monjes elaboran de forma artesanal los bizcochos, siguiendo recetas que han pasado de generación en generación. Es un dulce tierno, aromático y se deshace en la boca.